NOSOTRAS

Después de haber escuchado a tantas mujeres que se parecen en su forma infeliz de relacionarse, al fin admitimos, que padecemos de una enfermedad, cuyos síntomas son: la obsesión por otro ser humano y el imperioso deseo de controlar su conducta.

Nosotras las mujeres adictas a un hombre, somo cientos de mujeres que nos hemos recuperado de una condición mental y física aparentemente hasta hoy incurable.